La Mentira

La mentira es una declaración realizada por una persona, ocultando o falseando una información, y esperando que los oyentes la crean. Una cierta oración puede ser una mentira si el interlocutor piensa que es falsa o que oculta parcialmente la verdad. Como dicen: "Para Mentir se necesita de dos, uno que mienta y otro que crea."

miércoles, 20 de julio de 2011

El polígrafo como cazador de mentiras

Un oficial de policía de otra ciudad de California presentó una solicitud para incorporarse a nuestro departamento. Por su aspecto parecía una muestra ejemplar de lo que debe ser un policía; conocía los códigos y, como ya tenía experiencia policial previa, era aparentemente el candidato ideal. Durante la entre vista previa a la prueba del polígrafo no declaró nada; sólo cuando el polígrafo indicó que estaba mintiendo admitió haber cometido 12 robos mientras se hallaba en cumplimiento de sus funciones, utilizando el automóvil policial para trasladar los artículos robados; también confesó que introdujo narcóticos robados entre las pertenencias de ciertos sospechosos a fin de hacerlos arrestar, y en varias oportunidades había mantenido relaciones sexuales dentro del coche policial con chicas que, en algunos casos, apenas tenían 16 años de edad.


Buzz Fay fue arrestado en Toledo en 1978, acusado de haber robado y asesinado a un conocido suyo que, antes de morir, declaró que su enmascarado asesino "se parecía a Buzz". Se lo detuvo sin concederle libertad bajo fianza durante dos meses mientras la policía buscaba en vano pruebas que lo vincularan con el homicidio. Por último, el fiscal propuso retirar los cargos contra él si pasaba con éxito la prueba del polígrafo, pero le exigió a Fay que estipulase por escrito que, en caso de que dicha prueba revelase la presencia de un engaño, admitiría la validez de los resultados ante el tribunal. Fay aceptó, no pasó la prueba, tampoco pasó una segunda prueba llevada a cabo por un examinador diferente, fue enjuiciado y acusado de asesinato con agravantes, y la sentencia fue prisión perpetua. Pasaron más de dos años hasta que se detuvo a los verdaderos culpables; éstos confesaron y exoneraron de culpa y cargo a Fay, quien fue puesto en libertad de inmediato.
Ejemplos como éstos, en favor y en contra del polígrafo, siguen alimentando la polémica en torno de él, aunque existen muy pocas pruebas científicas de su precisión. De más de cuatro mil artículos o libros publicados, apenas treinta o cuarenta satisfacen los criterios mínimos de un trabajo científico.
Hoy día, todo el mundo debe comprender en qué consiste esta discusión en torno del polígrafo, ya que la oportunidad en que debe aplicárselo y lo que se haga con los resultados de la prueba constituyen importantes cuestiones públicas, que no podrán resolverse sensatamente si la gente no está mejor informada.
Un mentiroso puede traicionarse en la prueba del polígrafo debido a su recelo a ser detectado, su sentimiento de culpa por engañar o su deleite por embaucar. Un cazador de mentiras que use el polígrafo tendrá que estar atento al error de Otelo o al riesgo de Brokaw*, y tendrá que saber si le conviene más arriesgarse a cometer errores de incredulidad o errores de credulidad.

QUIENES EMPLEAN LA PRUEBA DEL POLÍGRAFO


Como un medio de selección de personal, el polígrafo es ampliamente utilizado por varias asociaciones, especialmente de comerciantes. así como por bancos y sociedades de custodia y de transporte de valores como la Brinks Inc., etc.; Si bien en 18 Estados de Estados Unidos esta prueba ha sido declarada ilegal, los empleadores siempre encuentran el modo de eludir las disposiciones vigentes para que sus empleados se sometan a ella: Los empleadores privados que más la utilizan son los bancos y los comercios de minoristas; alrededor de la mitad de los 4700 negocios de comidas rápidas pertenecientes a la cadena McDonald, por ejemplo, utilizan esta prueba para la selección de su personal.
Después de las empresas, la aplicación más frecuente del polígrafo se da en las investigaciones criminales. No sólo se emplea con sospechosos de haber cometido delitos, sino, a veces también, con los testigos o víctimas de cuyas declaraciones se duda. El Departamento de Justicia, el FHI y la mayoría de las dependencias policiales tienen como política emplearlo sólo después que las investigaciones han reducido el número de sospechosos. Los abogados defensores suelen aceptarlo a cambio del compromiso, por parte del fiscal, de retirar los cargos contra el sospechoso en caso de que el aparato muestre que es veraz.
En los Estados de Nuevo México y Massachusetts es posible presentar los resultados del test del polígrafo aun contra la objeción de una de las partes.
El gobierno nacional de Estados Unidos es el tercer usuario del polígrafo para detectar mentiras, en orden de importancia.
El polígrafo es empleado en la actualidad en los Estados Unidos por los siguientes organismos: Comando de Investigaciones Criminales del Ejército; Comando de Espionaje y Seguridad del Ejército; Servicio de Investigaciones Navales; Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea; División de Investigaciones Criminales de la Infantería de Marina; Agencia Nacional de Seguridad; Servicio Secreto; FBI; Servicio de Inspección Posta; Administración Nacional del Alcohol, el Tabaco y las Armas de Fuego; Administración Nacional para la Aplicación de las Leyes sobre Drogas; CIA; Alguaciles de Estados Unidos; Servicio Nacional de Aduanas; y Departamento de Trabajo.

COMO OPERA EL POLÍGRAFO


El Webster's Dictionary define el término "polígrafo" (polygraph) como "un instrumento para registrar las marcas que producen varias pulsaciones diferentes que actúan en forma simultánea; en términos generales, "DETECTOR DE MENTIRAS". Las pulsaciones se registran mediante los movimientos de unas agujas que marcan sobre una tira móvil de papel graduado. Habitualmente se designa con este término al aparato destinado a medir cambios en la actividad del sistema nervioso autónomo (SNA), aunque las agujas del polígrafo pueden medir en rigor cualquier tipo de actividad. El polígrafo registra estos cambios tales como alteraciones en el ritmo cardíaco, la presión arterial, la conductividad y temperatura de la piel, etc., con más exactitud, detecta algunos que son tan mínimos que no pueden verse, y ciertas actividades del SNA (por ejemplo el ritmo cardíaco) que directamente no son visibles.
Lo hace amplificando señales procedentes de unos sensores que se adhieren a distintas partes del cuerpo. En la forma típica de usarlo, se le aplican al sujeto cuatro sensores: en torno del pecho y el vientre se le colocan fajas o tubos neumáticos capaces de medir los cambios en el ritmo y profundidad de la respiración; alrededor del bícep, un dispositivo para medir la presión arterial; el cuarto sensor mide cambios minúsculos en la transpiración de la piel, captados por electrodos de metal pegados a los dedos.
Si bien el Webster's Dictionary está en lo cierto al decir que a veces al polígrafo se lo llama "detector de mentiras", esta afirmación es equívoca: el polígrafo no detecta las mentiras per se. Todo sería mucho más simple si hubiera algún signo especifico del mentir que no pudiera corresponder a ninguna otra cosa; pero no lo hay. En lo tocante al polígrafo se discute casi todo, pero hay algo en lo que coinciden todos los que lo utilizan, y es que no mide directamente las mentiras. Mide únicamente los signos de activación del SNA, o sea, las alteraciones fisiológicas generadas principalmente por la activación emocional del individuo. Y lo mismo hacen los indicios conductuales del engaño.
Para detectar las mentiras, el examinador compara la actividad que registra el diagrama del polígrafo cuando se le formula al sujeto la pregunta decisiva ("¿Robó usted los 750 dólares?") con la respuesta del sospechoso a otra pregunta que no se vincula con la cuestión ("¿Hoyes martes?", "¿En algún momento de su vida robó algo?"). Se identifica a un individuo como culpable si el polígrafo le detecta una mayor actividad ante la pregunta relevante que ante las otras.
El examen del polígrafo, al igual que los indicios conductuales del engaño, es vulnerable a lo que he llamado el error de Otelo*. No sólo los mentirosos pueden emocionarse, también los inocentes cuando saben que la sospecha recae sobre ellos. Una persona puede tener alguna reacción emocional si se ve sometida a investigación porque se ha cometido un delito.

TÉCNICAS PARA LA PRUEBA DEL POLÍGRAFO

Hay cuatro tipos de procedimientos de indagación empleados con el polígrafo (y muchos más si se tienen en cuenta algunas de las variantes de estos cuatro métodos principales). Aquí sólo nos ocuparemos de dos de ellos: "técnica de la pregunta de control". En este caso, al sospechoso no se le formulan únicamente preguntas relevantes con respecto al delito cometido ("¿Robó usted 750 dólares?") sino además preguntas de control (En sus primeros 18 años de vida, ¿alguna vez tomó algo que no le perteneciera?", ¿cómo responderá usted a esa pregunta?'). Un sujeto culpable sentirá mayor preocupación sobre sus respuestas engañosas a las preguntas relevantes, ya que son éstas las que representan una amenaza más seria e inmediata para él. Sin embargo, el inocente sabe que está respondiendo en forma veraz a las preguntas relevantes, y le inquieta más mostrarse equívoco o dubitativo en su veracidad al responder a las preguntas de control.
La técnica de la pregunta de control únicamente elimina el error de Otelo si el inocente muestra una mayor reacción emocional ante la pregunta de control que ante la relevante; de otro modo, lo que se produce es un error de incredulidad.
La "técnica de lo que conoce el culpable". La técnica de lo que conoce el culpable presuntamente reduce las posibilidades de cometer tales errores de incredulidad. Para aplicarla, el cazador de mentiras debe contar con información sobre el crimen que únicamente el culpable tiene. Imaginemos que se ha cometido un robo en una empresa y sólo el dueño de ésta, el ladrón y el poligrafista saben con exactitud cuál es la suma robada, y que los billetes robados eran todos de 50 dólares. Con la técnica de lo que conoce el culpable, se le preguntaría a un sospechoso: "Si usted robó el dinero de la caja registradora, sabrá cuánto es lo sustraído. ¿La suma robada es de 150 dólares, 350, 550, 750, 950?". Y luego: "El dinero robado eran un conjunto de billetes todos de igual valor; si fue usted el que lo sustrajo, sabrá de cuánto eran los billetes. ¿Eran de 5 dólares, de 10, de 20, de 50, de 100?".
La diferencia psicológica mas importante entre el sospechoso culpable y el inocente es que aquél estuvo presente en la escena del crimen, sabe lo que entonces ocurrió y en su mente hay imágenes que no existen en la del inocente. Una de las limitaciones de la técnica de lo que conoce el culpable es que no siempre se puede emplear, ni aun en investigaciones criminales. La información sobre el crimen puede haber tenido tal difusión que no sólo el culpable sino también el inocente conocen todos los hechos.

ESTUDIOS SOBRE LA PRECISIÓN DEL POLÍGRAFO

Los enfoques con que se ha abordado el estudio de la precisión del polígrafo difieren entre sí por el grado de certeza que ofrecen respecto de la verdad básica. En los estudios de campo se examinan episodios de la vida real, mientras que en los analógicos se examina una situación, por lo común experimental, que el propio investigador ha diseñado. Estos dos tipos de estudios presentan ventajas y defectos que se corresponden entre sí. En los estudios de campo, a los sospechosos efectivamente les preocupa el resultado de la prueba con el polígrafo y por ende es probable que surjan en ellos emociones intensas. Otra virtud de estos estudios es que son examinados individuos de los que realmente se sospecha, y no estudiantes universitarios que se ofrecen para un experimento. El fallo reside en la ambigüedad que existe respecto de la verdad básica. Por el contrario, en el caso de los estudios analógicos la principal ventaja es justamente la certeza que puede lograrse sobre la verdad básica: es fácil conocerla, ya que el propio investigador determina quién ha de mentir y quién dirá la verdad. El defecto de los estudios analógicos es la poca probabilidad de que susciten las mismas emociones que los otros, ya que por lo común lo que está en juego para los "sospechosos" es poco o nada. Además, los sujetos seleccionados para la prueba pueden no guardar semejanza con el tipo de personas que más a menudo son sometidas al test del polígrafo.

* El error de Otelo:  en este error el cazador de mentiras no advierte que ciertas personas veraces se ponen nerviosas o emotivas cuando alguien sospecha que mienten.
* El riesgo de Brokaw: aquí el cazador de mentiras no tiene en cuenta las diferencias individuales en la expresión emocional. Dado que no todos los que ocultan emociones van a presentar una microexpresión o una expresión abortada, su ausencia no es indicio de verdad. Hay diferencias individuales en el control de la expresión, y algunos individuos -los llamados "mentirosos naturales"- la dominan a la perfección.

1 comentario:

  1. Muchos consideran a la prueba del polígrafo como una verdad infalible, que no es el caso ya su indice de fiabilidad ronda entre el 75%, pero aún así es una herramienta muy útil en el caso de las infidelidades o pequeñas mentiras.

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