La Mentira

La mentira es una declaración realizada por una persona, ocultando o falseando una información, y esperando que los oyentes la crean. Una cierta oración puede ser una mentira si el interlocutor piensa que es falsa o que oculta parcialmente la verdad. Como dicen: "Para Mentir se necesita de dos, uno que mienta y otro que crea."

lunes, 18 de julio de 2011

Los indicios faciales del engaño

El rostro puede constituir una fuente de información valiosa para el cazador de mentiras, porque es capaz de mentir y decir la verdad, y a menudo hace ambas cosas al mismo tiempo. El rostro suele contener un doble mensaje: por un lado, lo que el mentiroso quiere mostrar; por el otro, lo que quiere ocultar. Ciertas expresiones faciales están al servicio de la mentira, proporcionando información que no es veraz, pero otras la traicionan porque tienen aspecto de falsas y los sentimientos se filtran pese al deseo de ocultarlos.

Posiblemente el motivo de que la mayotia de la gente sea incapaz de detectar mentiras en el rostro de los demás se debe a que no sabe cómo discriminar lo genuino de lo falso.
Las expresiones auténticamente sentidas de una emoción tienen lugar a raíz de que las acciones faciales pueden producirse de forma involuntaria, sin pensarlo ni proponérselo; las falsas, a raíz de que existe un control voluntario del semblante que le permite a la gente coartar lo auténtico y presumir lo falso.
Estudios realizados con pacientes que padecían diversos tipos de lesión cerebral revelaron de modo espectacular que en las expresiones voluntarias y en las involuntarias participan diferentes partes del cerebro.
Las expresiones faciales involuntarias de las emociones son un producto de la evolución. Los humanos comparten muchas de estas expresiones con los demás primates. Algunas -al menos las que indican felicidad, temor, enojo, repulsión, tristeza y desazón, y quizás otras emociones- son universales, vale decir, son las mismas para todas las personas con independencia de su edad, sexo, raza o cultura. Ellas son la
fuente más rica de información acerca de las emociones y revelan sutiles matices en los sentimientos fugaces. El rostro puede manifestar con todos sus pormenores experiencias emocionales que sólo un poeta sería capaz de poner en palabras.
El rostro puede mostrar:
  • cuál es la emoción que se siente en ese momento: rabia, temor, tristeza, repulsa, desazón, felicidad, contento, excitación, sorpresa y desdén, todas estas emociones tienen expresiones distintivas;
  • si hay dos emociones mezcladas -a menudo se sienten al mismo tiempo dos emociones distintas y el rostro registra elementos de ambas-;
  • la fuerza o intensidad de una emoción real, que puede variar, por ejemplo, del mero fastidio a la furia, de la aprensión al terror, etc.
Hay miles de expresiones faciales diferentes. Muchas no tienen relación con ninguna emoción. Un gran número de ellas son como señales de la conversación; al igual que las ilustraciones mediante movimientos corporales, estas señales sirven para destacar ciertos aspectos del discurso o incluso como signos sintácticos.
También existen algunos emblemas faciales: el guiño, las cejas alzadas -párpado superior f1áccido- labios cerrados en forma de U invertida como señal de ignorancia equivalente a encogerse de hombros, el escepticismo evidenciado en una sola ceja alzada... para nombrar sólo unos pocos.
También existen manipulaciones faciales: morderse el labio, o chupárselo, o secárselo con la punta de la lengua, inflar los carrillos. Están, en fin, las expresiones emocionales propiamente dichas, verdaderas y falsas.
No hay una expresión única para cada emoción sino decenas de expresiones, y en algunos casos centenares. Cada emoción cuenta con una familia de expresiones visiblemente distintas una de otra.

1 comentario:

  1. Podrían analizar las imágenes del último vídeo de Cospedal referente a las declaraciones de Bárcenas. Creo que está mintiendo, sus expresiones son para mí claras.
    Un saludo.

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