La Mentira

La mentira es una declaración realizada por una persona, ocultando o falseando una información, y esperando que los oyentes la crean. Una cierta oración puede ser una mentira si el interlocutor piensa que es falsa o que oculta parcialmente la verdad. Como dicen: "Para Mentir se necesita de dos, uno que mienta y otro que crea."

lunes, 26 de enero de 2015

Emociones y señales

Ya hemos visto que, queramos o no, delatamos nuestras emociones de uno u otro modo a través del lenguaje corporal; lo bueno de esto es que los demás también se delatan y nos facilitan conocerlos y saber que sienten!

Atracción - Rechazo

Como probar es el mejor recurso para entender, antes de leer párate frente a un espejo o grábate con una cámara de video, y piensa en algo que te produzca profundo rechazo, prestando atención a tus gestos y expresiones. Luego piensa en algo que te produzca intenso placer y obsérvate. Anota los detalles en tus expresiones y las conclusiones, algo interesante de hacer también es observar a la gente por la calle o en la televisión, tus amigos también son una excelente fuente de información. Luego ponte a leer lo que sigue.


Todos tenemos actitudes de gusto y disgusto evidentes, tales como la sonrisa, el ceño fruncido, el arqueamiento de las cejas. Es decir, que somos capaces de comunicar actitudes personales de gusto o disgusto a través de los gestos.
Cuando vemos algo o alguien agradable, entre otras cosas, las pupilas se dilatan, la mirada es mas intensa, y hay una proximidad mayor, una inclinación mas pronunciada, los brazos y el cuerpo están mas abiertos, y se percibe una relajación en las expresiones faciales. Es como cuando nos dicen que tenemos brillo en los ojos cuando estamos enamorados, y que nosotros mismos nos sentimos diferentes en nuestra expresión. Pero no hace falta enamorarse para brillar, a veces basta con sentirnos felices por un logro, o gozosos en una situación. En todos los casos en cierto modo nos volvemos "luminosos", en cambio frente a lo que nos fastidia, frustra o desagrada, nos opacamos, e incluso nos replegamos, dando sensación de achicamiento.
La postura de los brazos en jarra (manos en la cintura) (puede ser una o ambas manos) se adopta para comunicar una actitud agresiva. Esta postura nos da una apariencia mas imponente, por lo cual implica que nos ponemos al mismo nivel que otros que posean algún tipo mayor de autoridad. Los hombres usan este gesto como un desafía no verbal a otros hombres que entran en su territorio, con lo cual la persona que ve este gesto en otra puede asumir que se la está intimidando y, según su personalidad, sentirse rechazada.
La persona que interpone un objeto entre ella y nosotros nos está enviando un mensaje que puede significar varias cosas, pero básicamente implica un rechazo y una exigencia de mayor distancia. Cuando este gesto está acompañado de una mirada hostil o inexpresiva, postura tensa y poco o nulo movimiento corporal, su significado suele ser claro: "apártate de mi vista inmediatamente"; pero si va acompañado de una expresión amistosa y el cuerpo más relajado, indica que, aunque no se va a cortar del todo la comunicación, es mejor que vayamos con cautela, pues el otro está en guardia o desconfiando de nosotros por alguna razón, ésto implica que hay que tener en cuenta que su desconfianza pueda ser motivo de su propia personalidad, o que nosotros estemos teniendo algún comportamiento que, aunque para nosotros sea normal, para esa persona impliquen desconfiar en un grado variable.  
Cruzar los brazos indica una actitud defensiva y negativa, pero también incertidumbre o inseguridad. Cuando hablamos de este modo el otro presta menos atención a nuestras palabras, y sus juicios son mas críticos, lo mismo nos sucede a nosotros cuando nuestro interlocutor/a adoptan esta postura, nos sentimos rechazados y/o juzgados y por lo tanto tendemos a a prestar menos atención y a sentir mayor hostilidad. En cambio agarrarse el brazo con una mano, es decir, cuando solo cruzamos un brazo sobre el pecho para sujetar el otro, significa que estamos construyendo una barrera parcial que denota mas bien una falta de confianza que rechazo. A veces lo usamos al sentirnos inseguros como una forma de tranquilizarnos.

La atracción y el rechazo son consecuencias principales de nuestra personalidad, la forma en la que vemos el mundo que nos rodea estimula de alguna manera la manera en las que interactuamos con los demás. La primera simplemente se disfruta, pero para la segunda hay que tener cuidado y entender el entorno, nunca sentirnos rechazados, ni rechazar a los demás por simples conclusiones, no caer nunca en el error de Otelo, ni en el riesgo de Borcaw.

En la próxima entrada: Gestos nerviosos, Ansiedad, Miedo, y Hostilidad.

Fuente: Editorial DosPuntos "Cuando los gestos hablan"

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